“La persona humana es alguien que es concebido y nacido; por lo tanto, ser humano significa, en primer lugar, ser un hijo. Ninguno de nosotros eligió serlo. Nadie decidió de quién, cuándo o dónde nacer. Esta verdad evidente arroja luz sobre algo que no es meramente biológico, sino ético: como hijos, todos somos hermanos y hermanas”.
Evangelio del domingo
“Inviten al banquete nupcial a todos los que encuentren”
Presentación de las publicaciones
El Personaje
“Decidir es elegir y, a veces, entre numerosas cosas, caminos o soluciones...